Hay varios momentos en la vida en los que piensas que nadie te quiere, pero derrepente tu celebro reproduce la imagen de esa persona que sin dudarlo sabes que te quiere. Entonces, en ese momento sonríes, pero no una sonrisa cualquiera, una de las de verdad de esas que iluminan toda la habitación. En ese momento piensas "Yo también lo quiero" pero ya empieza otro gran problema, lo quieres ver, primero para agradecerle que aun no estando, este cuando lo necesitas. Segundo para decirle que yo también y tercero un simple abrazo.
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